El Estadio La Corregidora se convierte este fin de semana en el escenario donde Querétaro y Cruz Azul decidirán si siguen soñando con la Liguilla o se quedan practicando penales en el patio. Con la jornada 14 del Apertura 2026 en puerta, cada punto vale como billete de lotería en la recta final.
Los cementeros llegan como el equipo que nadie quiere enfrentar: terceros con 23 puntos y con la mira puesta en el liderato. Joel Huiqui los dirige con la misma calma de quien ya sabe que dos triunfos seguidos, uno de ellos 5-0 sobre FC Juárez, sirven para callar bocas. El último resultado, un 2-1 ante Pachuca con goles de Montaño y el Toro Fernández, dejó claro que la máquina funciona cuando decide apretar el acelerador en el último tercio.
Del otro lado, los Gallos aparecen con 20 unidades y dos derrotas seguidas que todavía duelen: 5-0 ante Santos y 2-1 contra San Luis. La defensa parece un colador en días de viento fuerte, y la afición local ya no sabe si aplaudir o pedir cambio de utilería. Aun así, el plantel sabe que un buen resultado en casa puede borrar la mala racha como si nada hubiera pasado.
Históricamente Cruz Azul domina: seis victorias, tres empates y una sola derrota en los últimos diez duelos. Además, no pierde en La Corregidora desde 2020. El partido se perfila como un choque donde la presión alta y los balones parados decidirán si los emplumados rescatan el vuelo o si los celestes siguen su marcha hacia los primeros puestos.




