Agarren sus carteras y récenle a su santo de confianza, porque los genios de la Cepal acaban de soltar su más reciente profecía económica. Según su bola de cristal, la región crecerá un anémico 2% en 2026, una desaceleración digna de tortuga con reuma si la comparamos con el ya mediocre 2,4% de 2025. Es ese tipo de crecimiento que apenas se nota, como cuando te suben el sueldo pero también la inflación, el alquiler y las ganas de llorar.
¿Y por qué este panorama tan emocionante? Pues porque el mundo es un caos, básicamente. Las tensiones geopolíticas están más calientes que chisme de oficina, los barcos con mercancías se pierden más que un turista sin datos y la política comercial es menos predecible que el final de una telenovela. Todo esto hace que la energía y la comida cuesten un ojo de la cara y el otro en cómodas cuotas, afectando el bolsillo de la gente común que solo quiere llegar a fin de mes.
Claro que en este drama hay clases, como siempre. Mientras algunos países exportadores de materias primas se frotan las manos con los precios altos, la mayoría se enfrenta a la cruda realidad. La verdadera fiesta la tiene Guyana, que se disparará un 22% como si se hubiera ganado la lotería cósmica. En el otro extremo del salón, Cuba se desploma un -10,3% y Haití un -1,5%, demostrando que la desgracia nunca viene sola.
Los gigantes del continente tampoco están para tirar cohetes. Brasil, la economía más grande, se enfriará pasando a un 2,1%, mientras que México avanzará a un tímido 1,6%. Por su parte, Argentina pasará de 4,5% a un 1,9%, en su clásico subibaja emocional que ya es marca registrada. Y Chile pegará un frenazo tan brusco que pasará de 2,5% a un casi inexistente 0,2%, para que nadie se aburra.
Para 2027, los expertos nos prometen un futuro ligeramente menos deprimente, con un crecimiento del 2,5%, si es que el fenómeno de El Niño no decide llevarse puesto medio continente. Así que ya sabe, la recomendación es la misma de siempre: apriétese el cinturón, póngale más agua a los frijoles y cruce los dedos. ¡Qué emocionante es la vida adulta en esta parte del mundo




