La automotriz General Motors anunció que incrementará su producción en México con la fabricación de 80 mil vehículos anuales, una estrategia con la que dejará de importar parte de sus unidades desde Asia. La medida busca fortalecer su presencia en Norteamérica y aprovechar las ventajas logísticas y comerciales que ofrece el país.
La compañía explicó que esta decisión responde a la creciente demanda del mercado regional, así como a la necesidad de reducir costos de transporte y tiempos de entrega. Con ello, diversas plantas mexicanas recibirán mayor carga de trabajo, impulsando la actividad industrial y el empleo en el sector automotriz nacional.
Especialistas consideran que el movimiento de GM refleja la confianza de las empresas internacionales en la capacidad manufacturera de México. Además, señalan que el país continúa consolidándose como uno de los principales centros de producción automotriz del continente, gracias a su mano de obra especializada y a los acuerdos comerciales vigentes.
El anuncio también ocurre en medio de cambios globales en las cadenas de suministro, donde las compañías buscan depender menos de mercados lejanos y acercar la producción a sus principales consumidores. Con esta decisión, GM apuesta por México como pieza clave de su estrategia industrial para los próximos años.

