La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) acaba de presentar un presupuesto que desafía toda lógica, la física y probablemente varias leyes universales. Para el año fiscal 2027, planean entregarle al Estado la módica suma de 3.608 millones de dólares, lo que representa un jugoso aumento de 414 millones en comparación con 2026. Es el equivalente financiero a sacarse la lotería y que al día siguiente te suban el sueldo por hacer menos.
El truco de magia se vuelve más impresionante cuando vemos los detalles. El canal proyecta ingresos totales por 5.555 millones de dólares, pero aquí viene la genialidad: lo hará con menos barcos. Se esperan 10.750 tránsitos, lo que significa 743 buques menos que el año anterior. Es como si un taxista anunciara que ganará más dinero el próximo año, pero planea trabajar dos meses menos. Una estrategia audaz que el resto de los mortales no hemos entendido.
La razón detrás de esta aparente locura tiene nombre y apellido: fenómeno de El Niño. Según los pronósticos, se viene una sequía tan potente que el canal podría empezar a cobrar por metro cúbico de aire. La NOAA de Estados Unidos advirtió que hay un 69% de probabilidades de que el fenómeno sea histórico, superando a todos los anteriores desde 1950. Básicamente, El Niño viene con ganas, no a traer regalos, sino a llevarse hasta la última gota de agua.
Ante este panorama apocalíptico, la solución de la ACP es poner a los barcos a dieta, reduciendo el calado a 44 pies. En términos simples, les están pidiendo que floten un poquito más para no raspar el fondo del canal, que cada vez se parece más a un charco. Lo más cómico del asunto es la declaración de la jefa de la ACP, quien afirmó que no están previendo una reducción del tránsito, a pesar de que su propio presupuesto ya contempla 743 viajes menos.
Al final, el Canal de Panamá nos está dando una lección magistral de optimismo financiero y contabilidad creativa. Se enfrentan a una sequía de proporciones bíblicas que obligará a pasar menos barcos y a que estos lleven menos carga, pero de alguna manera, van a ganar más dinero que nunca. Quizás descubrieron cómo convertir la evaporación en dólares o simplemente le subieron el precio al peaje a niveles estratosféricos.





