El 10 de septiembre, el INE dio el silbatazo inicial para la elección de 2027. Mientras la consejera presidenta Guadalupe Taddei organizaba la cancha, algunos ya calentaban en la banca listos para reclamar un fuera de lugar inexistente. La temporada de promesas, dramas y poses para la foto ha comenzado oficialmente.
La oposición, con Alito Moreno prometiendo defender la libertad como si viniera un asteroide de tiranía, se puso su traje de vigilante cósmico. El verdadero drama mediático, sin embargo, fue la presencia de Rosa Icela Rodríguez, Secretaria de Gobernación. ¡Escándalo! Algo que no ocurría desde 1996, al parecer la última vez que alguien leyó el protocolo de invitaciones del instituto. La histeria fue tal que parecía que la funcionaria había llegado al evento montada en un unicornio que lanzaba fuegos artificiales.
Con la calma de quien explica por qué el cielo es azul, Guadalupe Taddei aclaró que invitar a los tres poderes es, bueno, parte del trabajo. La secretaria simplemente representaba al Ejecutivo, fin del misterio. Mientras tanto, desde la trinchera de Morena, Higinio Martínez y Ariadna Montiel proyectaban una confianza zen, retando a la competencia a presentar algo más que quejas y discursos apocalípticos. Montiel incluso sacó las encuestas como quien muestra un as bajo la manga, recordándoles a todos quién llega con la porra más grande a este partido.
Así que abróchense los cinturones. El proceso electoral 2026-2027 ha comenzado con el INE pidiendo civilidad y algunos actores ya ensayando sus mejores poses de víctima para la cámara. Nos esperan meses de intensa competencia, o al menos, de un reality show bastante caro y con peores guionistas.



