La inteligencia artificial le agria el café a Adobe y su pronóstico de ventas lo demuestra

Must read

Adobe, el titán del software creativo que te cobra hasta por usar el cuentagotas, acaba de publicar un pronóstico de ventas con menos entusiasmo que un empleado volviendo de vacaciones. La compañía anunció que espera ingresos de entre 6.800 y 6.850 millones de dólares, una cifra que apenas rozó por debajo de lo que esperaban los sabelotodos de Wall Street. Esta pequeña diferencia fue suficiente para que a los inversionistas les diera un sudor frío, reavivando el pánico de que las nuevas empresas de inteligencia artificial les están comiendo el mandado.

El motivo de tanto drama es que la inteligencia artificial generativa ha llegado para aguarle la fiesta a Adobe. Herramientas que antes solo existían en la imaginación de los profesionales creativos, como Photoshop, ahora tienen competencia de programitas que pueden crear una obra de arte con solo pedirle «dibuja un gato montando un unicornio en Marte». De repente, producir contenido visual sin hipotecar un riñón para pagar las licencias de Adobe es una realidad, y eso tiene a la empresa más nerviosa que un testigo falso en un juicio.

Como era de esperarse, la reacción del mercado fue tan predecible como el final de una telenovela. Las acciones de la compañía cayeron alrededor de un 3% después del anuncio, lo que se suma a la espectacular caída del 29% que ya acumulaban en el año. A este ritmo, las acciones de Adobe van a valer menos que la promesa de un político en campaña, demostrando que la confianza en el viejo rey del diseño se está desmoronando.

Para añadir más circo a la situación, Adobe decidió hacer un cambio de timón que dejó a todos con cara de interrogación. Nombraron como nuevo director ejecutivo a Anil Chakravarthy, un ejecutivo que dirigía la división de software de marketing, un área mucho más pequeña que el negocio creativo principal de la compañía. La decisión fue tan sorprendente como encontrar a tu abuela escuchando reguetón, y ha generado más dudas que certezas sobre el futuro de la empresa.

Y para que el culebrón estuviera completo, el otro candidato principal para el puesto, David Wadhwani, quien era el mandamás del negocio creativo —la verdadera joya de la corona—, decidió que ya había tenido suficiente y anunció que se larga a finales de mes. Básicamente, el tipo que sabía cómo funcionaba la máquina de hacer dinero agarró su lonchera y se fue, dejando un vacío del tamaño de un cráter.

En resumen, Adobe se enfrenta a un futuro donde la competencia es más barata, más rápida y probablemente no te pide actualizar cada tres días. Mientras la inteligencia artificial sigue evolucionando a pasos agigantados, en las oficinas de Adobe parece que están más ocupados jugando a las sillas musicales con sus directivos que en encontrar una solución. A ver si no terminan convirtiéndose en el próximo Blockbuster de la era digital.

More articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisement -spot_img

Latest article