Más de 64 equipos de México y otros países convirtieron el Parque de Cultura Urbana Chapultepec en un laboratorio de lanzamientos calculados, donde cada bola metálica parecía tener vida propia y planes de venganza contra el suelo. El Tercer Abierto Internacional de Petanca 2026 mezcló competencia, convivencia y un toque de Día de Muertos que hizo que hasta las bolas parecieran ofrendas rodantes.
Durante el fin de semana del 31 de octubre y el 1 de noviembre, el boulódromo recibió jugadores locales, nacionales y extranjeros que disputaron rondas clasificatorias y eliminatorias directas desde octavos hasta la gran final. La presencia del multicampeón mundial Damien Hureau elevó el nivel, aunque nadie logró robarle el trono a la concentración absoluta que exige colocar la bola más cerca del boliche sin que el destino intervenga con un rebote traicionero. Entre partidas, los participantes compartieron técnicas, anécdotas y estrategias que demostraron que la petanca exige más cálculo que una junta de vecinos discutiendo el horario del agua.
El ambiente festivo incluyó un altar dedicado a jugadores que ya partieron, recordando que en este deporte la precisión también sirve para honrar memorias. Equipos de distintos estados y países intercambiaron experiencias mientras el sonido de las bolas marcaba el ritmo de la competencia, atrayendo tanto a veteranos como a nuevas generaciones interesadas en un juego que combina fuerza, táctica y cero margen para el error.
Al final, Chapultepec demostró que sigue siendo el punto de reunión ideal para quienes prefieren resolver diferencias con una bola bien lanzada antes que con discusiones eternas.




