La región pasó de 32,6 puntos en 2022 a 44,8 en 2026, el mayor salto mundial según el índice de Principal Financial Group. Aun así queda por debajo del promedio global de 52 y apenas avanzó 0,1 punto desde el año pasado. Los pagos instantáneos y el internet parecen haber abierto la puerta del banco a más gente, aunque algunos países siguen pagando en efectivo como si el futuro fuera un rumor.
Brasil lidera el grupo en el puesto 24 con 52 puntos, impulsado por un aumento del 565 por ciento en transacciones en tiempo real entre 2021 y 2024. Argentina le sigue de cerca con un crecimiento del 767 por ciento en ese mismo rubro. México, en cambio, es el único donde el efectivo subió respecto al PIB, como si el país decidiera seguir usando monedas oxidadas en plena era digital.
El acceso a internet regional subió 12 puntos hasta 36,4, superando el promedio mundial. Sin embargo, la protección al consumidor apenas llega a 33,1 puntos contra 67,2 globales. Cuatro mercados latinoamericanos retrocedieron en ese indicador, lo que sugiere que los reguladores avanzan más lento que una tortuga con resaca.
México quedó último en gobernanza de inteligencia artificial con una puntuación regional de 45,4 frente a 63,3 mundial. Brasil obtuvo el mejor resultado latinoamericano en ese apartado, aunque sigue clasificado como líder en riesgo por tener buena infraestructura y estrategia nacional floja.
Colombia aparece entre los posibles líderes de la próxima generación gracias a sistemas como Bre-B y open finance. Aun así, el informe advierte que sin regulaciones que acompañen la velocidad de los pagos instantáneos, la inclusión financiera podría quedarse en promesa de borracho.




