Se espera que Alphabet, Microsoft y Amazon muestren crecimientos de dos dígitos esta semana, algo que en otro momento habría calmado los ánimos. Sin embargo, los inversores solo quieren saber cuánto van a gastar en inteligencia artificial y cuándo empezará a generar dinero de verdad. La paciencia se agotó después de que Meta anunciara un aumento de 125.000 millones de dólares en gastos de capital hasta llegar a 825.000 millones.
El miércoles Meta presentó números decentes y las acciones subieron. Al día siguiente, cuando el mercado digirió el nuevo plan de inversión, la acción cayó un 6,1 por ciento en una sola jornada. Los swaps de crédito de la empresa alcanzaron máximos y los analistas recordaron que más gasto significa más deuda. Nadie quiere oír hablar de centros de datos financiados con préstamos cuando los tipos de interés siguen subiendo.
A esta tensión se suman el petróleo en máximos desde abril, los bonos del Tesoro que vuelven a atraer dinero y las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos. El panorama parece sacado de una película de desastres donde todo ocurre al mismo tiempo. Los tres gigantes tecnológicos, valorados juntos en más de 10 billones de dólares, tendrán que explicar cómo piensan justificar tanto desembolso.
El índice de las Siete Magníficas apenas ha subido un 6,5 por ciento este año, por debajo del S&P 500 y del Nasdaq. Solo Apple y Nvidia logran batir al mercado. El resto parece haber perdido fuelle justo cuando los inversores empiezan a preguntarse si la inteligencia artificial es una mina de oro o un agujero negro disfrazado de PowerPoint.
Los analistas coinciden en que el listón está tan alto que incluso cumplir las expectativas parece decepcionante. Si las empresas rebajan las previsiones de flujo de caja, el mercado entrará en pánico. Si las suben, se oirá un suspiro de alivio colectivo. Mientras tanto, los grandes inversores en inteligencia artificial siguen gastando como si el dinero creciera en los servidores y Wall Street ya no sabe si reír o preparar la salida de emergencia.




