Desde Morelia, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó un esquema de vivienda que promete mensualidades fijas para quienes ganan menos de tres salarios mínimos, sin aumentos sorpresivos ni deudas que se multiplican solas. El programa Vivienda para el Bienestar contempla la construcción de un millón ochocientas mil casas, de las cuales el Infonavit se encargará de un millón doscientas mil, todas con pagos que se mantienen iguales durante quince años.
El director Octavio Romero Oropeza detalló que las viviendas tendrán sesenta metros cuadrados, dos recámaras, servicios completos y ubicación cerca de transporte y escuelas. Hasta ahora se aprobaron quinientos dos conjuntos en treinta y un estados, con capacidad para quinientas setenta mil unidades. En Michoacán la meta subió de veinticuatro mil a cincuenta mil viviendas, lo que representa más de treinta y un mil quinientos millones de pesos. Ya se entregaron las primeras novecientas en el fraccionamiento Infonavit Catania y se reestructuraron casi cinco millones de créditos impagables en todo el país, incluyendo noventa y siete mil quinientos en la entidad.
El modelo también contempla consultorios gratuitos y sesenta medicamentos a partir de dos mil veintisiete. Romero Oropeza pidió a los municipios eliminar trámites que encarecen las casas, mientras la secretaria Edna Elena Vega Rangel confirmó metas estatales de ochenta y dos mil viviendas en Michoacán. Los beneficiarios ya no enfrentarán saldos que superan varias veces el monto original, como ocurría antes.
Al final del acto, tres familias michoacanas recibieron la noticia de que sus deudas quedaron en cero. El resto del país entendió que, por fin, un crédito de vivienda puede comportarse como un número fijo en lugar de una adivinanza interminable.




