La crisis del Ueno Bank y la renuncia de Peña dejan al guaraní como resaca después de una fiesta

Must read

El sexto banco más grande de Paraguay se derrumbó por irregularidades crediticias tan graves que su solvencia quedó por debajo de la mitad del mínimo exigido. Casi tres millones de clientes se quedaron mirando sus cuentas como quien revisa la nevera después de una borrachera. El presidente Santiago Peña prefirió dimitir antes de que el Congreso lo sometiera a juicio político por los recursos públicos que terminaron en ese agujero negro.

Los mercados reaccionaron exigiendo una prima de riesgo mayor, como si Paraguay hubiera pasado de ser el hijo ejemplar a el sobrino que pide prestado y nunca devuelve. El guaraní perdió un 4,5 por ciento en un solo día y devolvió parte de la apreciación que había logrado en los últimos meses. Los bonos soberanos subieron entre 22 y 30 puntos básicos mientras el resto de la región apenas parpadeaba.

El Instituto de Seguridad Social tenía 355 millones de dólares invertidos en el banco y depende de él para pagar 32 mil pensiones. Otras entidades públicas como la ANDE y la parte paraguaya de Itaipú también vieron sus fondos congelados. El fondo de garantía de depósitos cuenta con 1.600 millones, pero usar 850 millones para cubrir los depósitos protegidos dejaría las reservas muy justas para una segunda crisis.

A pesar del lío, los analistas insisten en que el crecimiento del 6,6 por ciento proyectado para 2025 y la inflación del 1,7 por ciento siguen intactos. La competitividad en costos y la llegada de nuevas empresas siguen siendo la tabla de salvación. Sin embargo, la volatilidad financiera y la desconfianza de los inversionistas ya están servidas como plato principal.

La sucesión de Pedro Alliana podría normalizar la política, pero el mercado cobrará extra por riesgo de gobernanza hasta que vea una transición ordenada y un banco central que parezca independiente. Si el rescate de los depósitos públicos termina financiado con deuda nueva, el déficit ya previsto del 3,2 por ciento del PIB en 2026 podría complicarse aún más. Por ahora, el guaraní sigue más fuerte que a finales de 2025, pero nadie garantiza que no vuelva a tambalearse en la próxima reunión familiar.

More articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Anuncio -spot_img

Latest article