En un evento tan predecible como el discurso de reina de belleza, la aplicación de Davivienda decidió declararse en huelga de brazos caídos este jueves, dejando a millones de usuarios mirando el techo. Como si fuera una protesta sindical digital, la página web se unió a la causa, dejando a los clientes con la misma capacidad de mover su dinero que un caracol con reumatismo. El país entero redescubrió la ansiedad de no saber si la quincena ya cayó o si solo es un espejismo en la pantalla de carga.
Los clientes, con la misma cara de sorpresa que si vieran a un político cumplir una promesa, reportaron que la aplicación servía para lo mismo que un cenicero en una moto. Intentar consultar un saldo, hacer una transferencia o pagar por PSE se convirtió en un deporte extremo sin final feliz. Mientras tanto, el sistema Bre-B, del que el banco presume tener el 22% de las transacciones, se volvió tan útil como un salvavidas en el desierto.
Con la serenidad de quien ya tiene un guion para estos desastres, el banco respondió a través de sus canales que presentaban «novedades e intermitencias». Esta es la forma elegante de decir que el sistema se fue de parranda y no avisó cuándo volvía. Aseguraron que su valiente equipo de tecnología ya estaba trabajando en ello, probablemente con mucho café y rezándole a todos los santos de la informática para encontrar el cable que se desconectó.
Para los veteranos de Davivienda, esto ya no es noticia, es una serie por temporadas con un argumento repetitivo. Esta falla se une a la colección de caídas memorables, como la de marzo de 2026, que también afectó cajeros, y la de octubre de 2025. En esa ocasión le echaron la culpa a una caída global de Amazon, una excusa tan conveniente como culpar al perro por el desorden en la casa.
Como si el drama no fuera suficiente, este apagón tecnológico ocurre a solo diez días de la gran fusión con Davibank. Unos 3,5 millones de nuevos clientes y activos por $30 billones están a punto de ser recibidos con la pantalla congelada. Sin duda, es la mejor carta de presentación para darles la bienvenida al emocionante juego de adivinanza diario titulado: «¿Funcionará hoy la aplicación?».




