La presidenta Claudia Sheinbaum recibió en Palacio Nacional al rey Felipe VI de España, en un encuentro que marcó el cierre de varios años de distanciamiento diplomático entre ambos países. La reunión simbolizó un nuevo intento por normalizar los vínculos bilaterales, luego de las tensiones generadas por la exigencia mexicana de reconocer los abusos cometidos contra los pueblos originarios durante la Conquista y la Colonia.
El encuentro se desarrolló en un ambiente cordial y tuvo como eje la importancia histórica de los pueblos indígenas, así como la necesidad de fortalecer la relación entre México y España. Sheinbaum destacó que ambos gobiernos coincidieron en impulsar una cooperación más estrecha en beneficio de sus naciones, sin dejar de lado la memoria histórica ni los reclamos planteados en años anteriores.
La visita del monarca español ocurrió después de diversos gestos de acercamiento por parte de autoridades españolas, entre ellos el reconocimiento al dolor y las injusticias sufridas por los pueblos originarios. Estos mensajes abrieron la puerta a una nueva etapa diplomática, luego de que la relación permaneciera congelada desde la solicitud de disculpas formulada durante el gobierno anterior.
Durante la reunión también participaron funcionarios de alto nivel de ambos países. Además de abordar la agenda bilateral, las delegaciones expresaron solidaridad con Venezuela por los daños ocasionados por los recientes sismos. La visita de Felipe VI se enmarcó también en su asistencia a un encuentro deportivo internacional en Guadalajara.




