En lo que pareció una reunión de exalumnos con un colado, Saúl «Canelo» Álvarez y Christian Mbilli se sentaron a charlar para DAZN. El francés, con la audacia de quien acaba de descubrir el calendario, diagnosticó a Canelo con un caso agudo de «ser veterano», previo a su pelea en Riad.
Mbilli, con la seriedad de un analista de primer grado, soltó que el mexicano “está viejo”, aunque admitió que todavía pega como mula con resaca. “Su fuerza ha bajado un poco”, musitó, provocando una risa en Álvarez que podría registrarse en la escala de Richter. El francés, envalentonado, también afirmó tener un «estilo mexicano», que Canelo describió como “recibir y lanzar golpes como loco”, añadiendo con la paciencia de un maestro de preescolar que “eso no es boxeo”. La respuesta del tapatío fue un tutorial de humildad. “Ni aunque tuviera 50 años podrías vencerme”, sentenció, calculando que se necesitarían “diez como tú” para hacerle sudar. Le recordó que él no es Lester Martínez, el último rival de Mbilli que apenas sacó un empate, y que su récord incluye 63 victorias y tropiezos solo contra nombres como Mayweather, Bivol y Terence Crawford.
Mbilli intentó un remate poético sobre una tormenta que se acerca desde Quebec, a lo que Canelo respondió con la calma de quien pide un café. “Espero que estés listo, porque vas a necesitar estarlo”. La lección para el 31 de octubre en Arabia Saudita será clara: una cosa es diagnosticar y otra es sobrevivir al tratamiento.



