El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó las versiones que aseguran que el Pentágono enfrenta una reducción crítica en sus reservas de misiles y municiones debido a las operaciones militares contra Irán. La respuesta del mandatario llegó después de que diversos medios informaran que la Casa Blanca habría frenado una nueva escalada del conflicto por preocupaciones sobre el nivel de los arsenales estadounidenses.
En declaraciones al The Wall Street Journal, Trump afirmó que Estados Unidos posee «muchas más municiones que cualquier otro país del mundo, y muchas más de las que necesitamos». Con ello, desestimó los reportes que apuntaban a una posible escasez de interceptores de defensa aérea y otros sistemas utilizados durante la campaña militar contra Irán.
Las informaciones publicadas por medios estadounidenses señalaban que asesores militares habían expresado preocupación por el consumo acelerado de misiles Patriot, SM-3 y Tomahawk, lo que habría influido en la decisión de posponer una ofensiva de mayor alcance mientras continuaban los esfuerzos diplomáticos. Sin embargo, tanto Trump como el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, insistieron en que las Fuerzas Armadas cuentan con todo el material necesario para mantener sus operaciones.
La controversia surge en medio de una guerra que ha incrementado la presión sobre la industria de defensa estadounidense y el consumo de armamento avanzado. Mientras la Casa Blanca niega cualquier problema de abastecimiento, el debate sobre la capacidad de Estados Unidos para sostener un conflicto prolongado continúa creciendo dentro y fuera de Washington.



