Washington. El gobierno de Estados Unidos sacó este miércoles el pañuelo diplomático y manifestó sus condolencias por las mortales inundaciones en Nepal, prometiendo de paso 500.000 dólares para las labores de rescate, esa cantidad que suena a “aquí tienes para el taxi y el café” cuando el río se ha llevado medio pueblo. El Departamento de Estado soltó el comunicado con tono de funeral de oficina: “Estados Unidos expresa sus más profundas condolencias a las familias y seres queridos de quienes perdieron la vida en las devastadoras inundaciones repentinas en el distrito de Rasuwa”.
De postre anunciaron que desplegarán a un asesor para la respuesta a desastres en la región, o sea, el clásico “mandamos al experto a ver cómo está el desastre mientras contamos los billetes”. El secretario de Estado, Marco Rubio, no se quiso quedar fuera del coro y subió su mensajito de apoyo en X: solidaridad, unión en oración por el pueblo nepalí y todo el kit de frases que caben en un tuit de condolencia exprés.
Así que el paquete humanitario queda servido: pésame oficial, medio millón de dólares, un asesor en camino y un tuit con oración incluida. En esta telenovela de inundaciones, chequeras diplomáticas y solididades de redes sociales, el único que todavía no ha pedido chaleco salvavidas es el trámite burocrático… y ya va flotando hacia la siguiente crisis.





