México requeriría inversiones cercanas a 108 mil millones de dólares para desarrollar 24 proyectos de hidrocarburos no convencionales mediante fractura hidráulica o fracking, estimó la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos (AMEXHI). El escenario permitiría alcanzar una producción aproximada de 9 mil millones de pies cúbicos diarios de gas natural.
Merlín Cochran, director general de AMEXHI, aclaró que se trata de un ejercicio hipotético para dimensionar las necesidades del país. Debido a la magnitud de los recursos requeridos, consideró poco realista movilizar inmediatamente todo el capital, por lo que planteó desarrollar los proyectos gradualmente.
Otro desafío sería el tiempo necesario para iniciar operaciones. La asociación calcula que los trámites regulatorios podrían retrasar alrededor de siete años el comienzo de la producción. Además, los primeros desarrollos podrían resultar hasta 250% más costosos por falta de infraestructura, equipos especializados y experiencia nacional.
AMEXHI también señaló obstáculos fiscales. Mientras la participación gubernamental en proyectos similares ronda entre 60 y 65% en otros países americanos, en México podría alcanzar entre 85 y 90% bajo contratos mixtos. La organización considera necesario establecer condiciones competitivas para atraer inversiones.





