Christian “Chaco” Giménez contó en Fox que su hijo Santiago arrastró una lesión durante nueve partidos en el AC Milan, pero prefirió seguir como titular porque no quería ceder su lugar de centrodelantero. Según el exfutbolista, la escasez de otros atacantes en el plantel italiano dejó pocas opciones para que “Bebote” descansara, algo tan sensato como pedirle a un ciclista que termine la etapa con la llanta pinchada porque el equipo de relevo también está en taller.
En su paso por el Milan, Santiago jugó 37 partidos oficiales, marcó siete goles y sumó seis asistencias entre Serie A y Copa Italia sin consolidarse como titular indiscutible. Antes, en el Feyenoord, había disputado 105 encuentros con 65 goles y 14 asistencias, cifras que lo llevaron a Italia tras iniciar en Cruz Azul. Ahora llega al Porto para su tercera aventura europea. Chaco explicó que su hijo recibió medicamentos, incluso hasta dos dosis de Zulingual antes de algunos encuentros, para mantenerse disponible mientras el club carecía de alternativas ofensivas.
El padre reconoció que el rendimiento de Santiago puede ser cuestionado, pero pidió considerar las condiciones físicas bajo las que compitió. No responsabilizó directamente al Milan ni al cuerpo médico, sino que centró la historia en la decisión del jugador de priorizar la titularidad. Esta versión presenta al delantero como alguien que eligió el riesgo para no dejar huecos en la alineación.
El paso por Italia queda atrás y Porto representa una nueva oportunidad para recuperar continuidad tras las molestias que, según Chaco, marcaron esa etapa.





