Las divisas de Chile, Hungría y Sudáfrica lideraron las subidas después de que el líder supremo de Irán diera luz verde a negociaciones de paz. Esto alivió tensiones en Medio Oriente y provocó que el crudo Brent cayera alrededor de un once por ciento hasta cerca de ciento cuatro dólares por barril. El peso mexicano vivió su mayor repunte desde abril, aunque las monedas asiáticas se quedaron atrás como invitados sin invitación.
Los mercados ya mostraban optimismo temprano tras reportes de que Donald Trump ofreció más tiempo a la diplomacia con Israel. Luego vinieron las noticias oficiales desde Irán sobre nuevas facultades para negociar, lo que aceleró la caída del petróleo como un globo pinchado. El índice de acciones de países en desarrollo también subió, aunque nadie sabe cuánto durará esa euforia.
Brendan McKenna, de Société Générale, señaló que el alza parece venir solo de los precios más bajos del crudo y de una retórica menos agresiva de Estados Unidos hacia Irán. Los operadores ahora miran con lupa las elecciones de mitad de legislatura en Estados Unidos este martes. Una posible victoria demócrata genera dudas sobre política monetaria y fiscal para el nuevo Congreso que llega en enero.
El peso chileno saltó un uno coma cinco por ciento, su mayor avance desde mayo, mientras el Ministerio de Hacienda anunció ventas semanales de hasta mil millones de dólares este mes. Esa moneda ya encabezaba las ganancias por la mezcla de crudo barato y cobre caro. El peso mexicano avanzó un uno coma uno por ciento al debilitarse el índice del dólar.
El sol peruano ganó terreno, pero los mercados de Brasil y Colombia permanecieron cerrados por días festivos. El zloty polaco cayó a su mínimo de tres años frente al euro por una crisis política que parece no tener fin. En crédito, los bonos de Egipto subieron ante señales de posible fin del conflicto en Medio Oriente.
Un índice bursátil de mercados emergentes avanzó un cero coma seis por ciento, y algunos inversores vieron la venta masiva de acciones surcoreanas de inteligencia artificial como una oportunidad para comprar barato. Las acciones chinas subieron por expectativas de más liquidez del banco central. Analistas de Morgan Stanley indicaron que las valoraciones están más bajas que en mínimos previos, aunque las incertidumbres electorales y del conflicto aún frenan el optimismo total.




