El secretario Roberto Velasco encabezará la delegación mexicana en la XXX Cumbre Iberoamericana, que se celebrará los días 4 y 5 de noviembre en Madrid. La agenda oficial promete cooperación en cambio climático, movilidad humana, desastres, educación, igualdad de género y ciencia, aunque en la práctica parece más una reunión de WhatsApp grupal donde solo responden diez de veintidós.
España entregará la presidencia pro tempore a Honduras para el periodo 2026-2028, un traspaso que recuerda a cuando le pasas la responsabilidad de organizar la fiesta a tu cuñado más irresponsable. México insiste en que el foro sirve para el diálogo abierto y constructivo, aunque con tan pocos líderes presentes el debate probablemente se reduzca a pedir la cuenta y largarse antes de que lleguen los postres.
Antes del evento, Velasco participó en una conferencia de Santander sobre inversión y diplomacia económica. Allí destacó las oportunidades de crecimiento en México, sin aclarar si el verdadero crecimiento ocurrirá en las cuentas bancarias de los que ya tienen dinero o en las ilusiones de los que siguen esperando que algo cambie.




