La dirigente fue detenida en su casa de Canuto durante la madrugada del jueves y ya se encuentra en el Cuartel Modelo de Guayaquil. La acusación principal gira en torno a un testigo que aseguró haber transportado dinero en efectivo, aunque hasta ahora no se han presentado pruebas que respalden esa versión. El ministerio público también solicitó la misma medida contra el exasambleísta Santiago Díaz y la exfuncionaria Wendy Onofre por un presunto delito de lavado de activos.
La audiencia de formulación de cargos ocurrió a poco más de un mes de las elecciones locales del 29 de noviembre. Desde el correísmo se califica el procedimiento como un uso político de la justicia para perjudicar a la principal fuerza opositora al presidente Daniel Noboa. Revolución Ciudadana ya fue suspendida y no podrá participar en esos comicios.
El testigo clave es Santiago Díaz, quien ya cumple una condena de veintinueve años por violar a una menor y fue expulsado del movimiento correísta. Según su declaración, trasladó dinero desde Venezuela por orden del expresidente Rafael Correa para financiar la campaña de González. A partir de ese relato la fiscalía investiga posibles aportes de una empresa vinculada con el alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, también preso por otros delitos.
González compitió por la presidencia en dos ocasiones y perdió ambas veces frente a Noboa. Tras su detención publicó un mensaje en redes donde se identifica como Luisa Magdalena González Alcívar y asegura que responderá con la verdad. El correísmo insiste en que se trata de persecución política mientras la investigación sigue su curso sobre el origen de los fondos electorales.
Al final parece que transportar billetes sin recibo puede costar más tiempo en la cárcel que robar un banco con recibo incluido.




