El peso colombiano se perfila para cerrar 2026 como una de las monedas más fuertes de la región, tras arrancar el año en 3.757 pesos por dólar y tocar un mínimo de 3.053 en agosto. Esa marca no se veía desde octubre de 2018 y dejó al billete verde sudando bajo la presión de la Reserva Federal. Después rebotó hasta 3.349 y luego volvió a ceder terreno, como un boxeador que esquiva golpes pero no se cae.
La última semana de octubre arrancó con una TRM de 3.158 pesos y cerró cerca de 3.145, con una fluctuación mínima de apenas 69 pesos entre el mínimo y el máximo. El estratega Mauricio Acevedo de Corficolombiana describió el movimiento como un lateral con algo de volatilidad, similar a un mercado que pasea sin decidirse a subir ni bajar. Las resistencias quedaron en 3.165 y 3.178, mientras los soportes se ubican cerca de 3.130 y la temida barrera de 3.100.
La reelección de Lula da Silva en Brasil también metió ruido, porque el real brasileño había ganado fuerza y ahora se espera que devuelva parte de esas ganancias. Mientras tanto, el petróleo abrió con un hueco a la baja: el Brent bajó de 117 dólares a 110 y el WTI quedó en 101, tras las tensiones con Irán y los comentarios de Donald Trump sobre posibles bombardeos o acuerdos. Para un país exportador como Colombia, esa caída del crudo llega en el peor momento.
La agenda de la semana incluye datos de confianza del consumidor, ventas de vivienda y el deflactor del gasto de consumo personal en Estados Unidos, pero el plato fuerte será la decisión de tasas de la Reserva Federal. Esa medida marcará el tono para los mercados emergentes de cara a 2027 y definirá si el peso sigue presumiendo o si el dólar recupera terreno.
Las proyecciones de once bancos para el primer trimestre de 2027 van desde 3.075 pesos hasta 3.500, con un promedio cercano a 3.225. Ninguna firma espera un regreso a los 3.700 pesos de inicios de 2026 ni una ruptura de la barrera de 3.000. El mercado sigue operando en lateral, a la espera de una señal que defina si el peso se queda con la corona o si el dólar contraataca con todo.




