El Instituto Mexicano del Seguro Social decidió que ya era hora de dejar de jugar al escondidillo con los contratos temporales y pasó a la acción: 3 mil 140 millones de pesos para basificar a 10 mil 939 trabajadoras y trabajadores que cubrían guardias, vacaciones e incapacidades. Zoé Robledo Aburto lo anunció en La Mañanera del Pueblo como parte de un paquete de 12 medidas que se cumplirán entre el 27 de octubre y el 24 de febrero, todo salido de lo que el personal pidió durante visitas a los hospitales.
Además de las basificaciones, el plan incluye un aumento salarial del 8 por ciento y la contratación de 2 mil 500 médicas y médicos especialistas para plazas de difícil cobertura, con una inversión extra de 800 millones. De las 10 mil 939 personas, 7 mil 378 entraron durante la pandemia y seguían sin base. El proceso ya arrancó desde la quincena pasada y contempla categorías como enfermería, personal médico y camilleros, priorizando lo que más necesitan los hospitales. Robledo recordó que el IMSS contrató cerca de 36 mil personas en la emergencia y que muchas ya tenían plaza; estas 7 mil 378 eran las que faltaban.
Por separado, el 3 de noviembre saldrá la convocatoria para los especialistas, con énfasis en medicina interna, urgencias, radiología y pediatría. Actualmente hay 51 mil 382 especialistas, y la idea es cubrir turnos donde nadie se presenta. El plan también contempla comprar 100 equipos de alta tecnología, 2 mil 917 equipos médicos más, 18 mil 16 camillas, camas y sillas de ruedas, garantizar insumos y medicamentos, realizar 31 mil 701 cirugías en jornadas nocturnas y fines de semana, y 60 mil consultas adicionales de especialidad mediante agenda digital para evitar que se acumulen en enero y febrero.
Al final, el IMSS también reforzará urgencias con personal, equipo y mejor trato. Todo en 120 días, como quien organiza un changarro que ya no aguanta más parches.




