El presidente del directorio de Codelco anunció que propondrá cambios profundos en la minera estatal chilena para recuperar credibilidad después de que se descubrieran irregularidades en los reportes de producción. Bernardo Fontaine explicó que el problema no se limita al gobierno corporativo y que es necesario repensar la estructura completa de la empresa. La medida busca contener el daño causado por los números adulterados mientras la compañía enfrenta costos altos y una deuda récord.
Las cifras presentadas revelan que la producción de 2024 y 2025 se infló artificialmente en 42.100 toneladas métricas de cobre. De ese total, 24.000 toneladas correspondieron a 2024 y 18.100 a 2025. Los hallazgos incluyen conteos duplicados entre las divisiones Salvador y Ministro Hales, además de producción de Chuquicamata reportada antes de existir realmente.
En 2026 la empresa deberá ajustar sus inventarios a la baja en unas 17.000 toneladas, lo que representa entre 120 y 140 millones de dólares. Por separado, se detectó que la duplicación había inflado los inventarios en 18.800 toneladas adicionales. Los ministros presentes exigieron llevar las investigaciones hasta sus últimas consecuencias y evaluar cambios en el gobierno corporativo.
Codelco despidió a ocho ejecutivos y contrató a las firmas EY y KPMG para realizar auditorías externas. La investigación comenzó con casi 27.000 toneladas registradas como producción de 2025 que no cumplían los requisitos para considerarse producto terminado. Fontaine adelantó que la producción de este año será apenas superior a 1,2 millones de toneladas, por debajo de las proyecciones oficiales.
La compañía espera que sus minas produzcan en promedio cerca de 1,3 millones de toneladas anuales durante los próximos cuatro años. La administración decidió adoptar cifras más realistas y priorizar la rentabilidad por encima del volumen. Fontaine señaló que se buscará crecer mediante alianzas público-privadas y que se revisarán las participaciones minoritarias para decidir si venderlas genera mejor retorno que mantenerlas.




