Las tiendas Oxxo atrajeron a más gente que decidió gastar sin tanto miedo, lo que indica que la economía mexicana empieza a mostrar señales de mejoría después de varios trimestres tibios. Femsa reportó ingresos por 235 mil 610 millones de pesos en el tercer trimestre, superando el promedio esperado de 231 mil 120 millones según analistas. La utilidad neta creció 81 por ciento hasta alcanzar 10 mil 570 millones de pesos.
El aumento en el tráfico y el gasto en Oxxo sugiere que los mexicanos están dejando atrás parte de la cautela que antes los mantenía con la cartera cerrada. Sin embargo, la fortaleza del peso golpeó las ganancias en el extranjero, sobre todo en el negocio europeo de Valora. Esta combinación de buen desempeño local y tropiezos fuera del país deja a la empresa en una posición extraña.
El director ejecutivo José Antonio Fernández Garza-Lagüera se mostró entusiasmado con la recuperación de Oxxo México, donde los ingresos subieron 10 por ciento y la utilidad operativa creció 5,8 por ciento. Aun así, advirtió que el entorno del consumidor en México sigue débil, que Brasil presenta volatilidad y que las comparaciones serán más complicadas en los próximos trimestres. La empresa parece celebrar con una mano mientras la otra se tapa los oídos ante los ruidos externos.
El contraste entre el éxito de las tiendas de conveniencia y las presiones monetarias en Europa genera una situación casi ridícula para la compañía. Los números locales brillan, pero el peso fuerte actúa como un invitado que llega a la fiesta y se lleva parte del botín sin pedir permiso. Femsa avanza con Oxxo como motor principal mientras intenta no tropezar con sus operaciones fuera del país.
Al cerrar el año, la empresa enfrenta un panorama donde el optimismo mexicano choca con la realidad de comparaciones más duras y mercados volátiles. El mensaje parece ser que el crecimiento está ahí, pero hay que vigilar de cerca cómo se comporta el consumidor y cómo afecta el tipo de cambio. En resumen, Femsa celebra el repunte de Oxxo mientras lidia con un peso que no siempre ayuda.




