La Reserva Federal decidió mantener las tasas de interés entre 3,75% y 4% por votación de diez contra dos. Dos gobernadoras querían subirlas ya mismo, pero el resto prefirió esperar más datos como quien pospone la visita al dentista. Los principales índices cerraron con ganancias modestas y los inversores ahora miran hacia los resultados de Microsoft y Alphabet.
Oracle se disparó un 13% tras anunciar mejores perspectivas de flujo de caja libre. El mercado respiró aliviado porque las inversiones en inteligencia artificial no parecen tan descabelladas como temían. Aun así, nadie se atreve a cantar victoria antes de ver cómo responden las grandes tecnológicas.
El petróleo subió con fuerza ante la posibilidad de nuevos ataques estadounidenses contra Irán. El Brent alcanzó 115 dólares y el WTI superó los 102, lo que reavivó los temores inflacionarios como un precio de la gasolina que sube justo antes de las vacaciones.
El banco central también modificó su calendario de reuniones para 2027 y 2028, reduciendo las votaciones sobre tasas. Los operadores interpretaron el cambio como una señal menos agresiva, aunque mantienen más del 90% de probabilidad de un alza en diciembre.
Los inversores esperan ahora los reportes de Microsoft y Alphabet, cuyas acciones han tenido trayectorias muy distintas desde el último trimestre. Mientras tanto, el gasto proyectado en inteligencia artificial sigue generando dudas sobre si tanto desembolso se convertirá en ganancias reales o en un agujero negro de capital.
Al final, el mercado parece un adolescente que sabe que sus padres van a aumentar la mesada en diciembre, pero no quiere preguntar demasiado pronto por miedo a que cambien de idea.




