Los analistas de Wall Street advierten que las caídas en las acciones de las proveedoras de computación en la nube para inteligencia artificial podrían extenderse a todo el sector tecnológico y hundir el mercado de Estados Unidos hasta los mínimos de junio. CoreWeave ha perdido un 41 por ciento desde el seis de octubre, mientras que Iren y Nebius han bajado un 40 y un 36 por ciento respectivamente. Los inversionistas temen el volumen de deuda que estas empresas han acumulado para financiar la IA y se preguntan cuánto más van a pedir prestado.
El jueves el Nasdaq 100 bajó casi un tres por ciento y el S&P 500 vivió su peor jornada desde finales de julio. Los estrategas aseguran que el problema ya no es solo de unas cuantas compañías sino que se está volviendo macroeconómico. Reynolds Strategy LLC espera que el índice de referencia retroceda un 4,7 por ciento adicional y toque los mínimos de junio si la venta continúa.
Las neoclouds dependen de emitir bonos para pagar sus gastos, pero el alza en los rendimientos de los bonos del Tesoro ha encarecido la financiación. Si recortan sus planes de inversión en capital para calmar a los inversionistas, los fabricantes de semiconductores sufrirán directamente porque viven de vender chips a los centros de datos. El índice de semiconductores de Filadelfia ya cayó un 15 por ciento en lo que va de octubre.
Los estrategas advierten que una posible burbuja de la inteligencia artificial podría estallar primero como un evento crediticio, con impagos que provoquen devaluaciones en cadena y menor gasto. Las acciones de estas empresas muestran respuestas exageradas ante cualquier tensión en el crédito: bajan mucho cuando hay problemas y suben poco cuando hay alivio.
Los inversionistas han empezado a rotar su dinero hacia sectores defensivos, abandonando las tecnológicas de alto rendimiento. Reynolds afirma que quiere adoptar una postura defensiva durante unas semanas y que compraría cuando el S&P 500 llegue a la zona baja de los 7.200 puntos. Por ahora, el mercado parece dispuesto a seguir el mismo camino que las neoclouds: hacia abajo y sin frenos.




