Las petroleras YPF, Tecpetrol y Vista acapararon más del setenta y cinco por ciento de las emisiones de deuda corporativa en Argentina durante septiembre. Juntas captaron dos mil cincuenta millones de dólares de los dos mil setecientos veintidós millones totales emitidos por empresas locales. Todo esto ocurrió mientras el riesgo país subía de quinientos doce a seiscientos siete puntos básicos, como si la fiesta no tuviera freno pese a las nubes.
El monto total marcó el segundo registro mensual más alto desde dos mil quince, solo superado por noviembre de dos mil veinticinco. Se concretaron cuarenta y dos colocaciones de obligaciones negociables, la tercera cifra más elevada de la serie histórica. Las pequeñas y medianas empresas también aportaron su grano de arena con quince emisiones bajo el régimen garantizado, el máximo de los últimos dos años.
YPF lideró la movida con mil doscientos millones de dólares a una tasa del siete coma ochenta y cinco por ciento a nueve años de plazo. Esa colocación quedó como la segunda más grande de la compañía y del país desde dos mil quince. Tecpetrol sumó cuatrocientos cincuenta millones al siete coma veinticinco por ciento y Vista aportó cuatrocientos millones al siete coma noventa y cinco por ciento, ambas bajo legislación de Nueva York.
Las tasas de colocación en dólares se comprimieron hasta un promedio del siete coma siete por ciento nominal anual, niveles mínimos de la gestión actual. En pesos la tasa promedio bajó al veintiocho coma cinco por ciento, aunque en dólares subió del cinco coma uno al seis coma uno por ciento. PwC ve condiciones favorables para seguir emitiendo en los próximos meses.
Al final las petroleras bailan con plata fresca mientras el resto del país mira desde la vereda con el riesgo país subiendo como la fiebre después de un asado mal conservado. El boom de Vaca Muerta parece pagar facturas, pero el endeudamiento sigue siendo el mismo viejo truco de siempre.




