En un giro digno de telenovela juvenil, Movimiento Ciudadano (MC) ha decidido que ya es muy cool para andar en grupo. Salomón Chertorivski, con la seguridad de quien acaba de descubrir una banda independiente, anunció que la bancada naranja irá sola a las elecciones de 2027.
Chertorivski, del Consejo Consultivo Pensando en México, declaró con el pecho inflado: “nosotros solos, sin vejigas para nadar, vamos a ganar”. Su plan maestro es conquistar la Ciudad de México para 2030, porque las buenas cosas tardan. Según él, la capital sufre un “desprecio total” desde hace tres décadas por “malos gobernantes” que prefieren “pintar de morado” o darle una “resanadita” al metro. Una tragedia que, convenientemente, solo ellos pueden resolver, pero con calmita. Su visión a largo plazo es tan extensa que casi se necesita un telescopio para verla.
Mientras tanto, Alejandro Moreno del PRI sigue intentando organizar una pijamada masiva. Insiste en una gran alianza, agitando una lista de estados como si fueran invitaciones. Pero MC, a través de Ivonne Ortega y Clemente Castañeda, lo ha dejado en visto. Ortega fue clara: su pacto es con la ciudadanía, no con partidos con olor a archivo. La negativa es un golpe directo a la estrategia priista de juntar a todos para no dividir el voto y evitar que Morena se quede con todos los dulces.
Así, mientras el PRI ruega por una kermés unida para competir en Michoacán o Sonora, MC prefiere entrenar por su cuenta para una maratón que se corre en varios años. Una estrategia audaz que podría terminar en el podio o en un calambre épico a mitad de la carrera.



