Roberto Romero del Valle, vocero de Morena en Tabasco, respondió con firmeza a las críticas que buscan convertir los recorridos de Andrés Manuel López Beltrán en un escándalo electoral. El dirigente estatal rechazó el apodo “Andy” como parte de una estrategia para restarle seriedad y confirmó que el partido defenderá al militante ante cualquier denuncia del INE por supuestos actos anticipados de campaña.
Romero del Valle señaló que López Beltrán es un cuadro importante del movimiento y que la representación jurídica de Morena actuará si la coalición “Juntos x Tabasco” presenta quejas. Las acusaciones surgen tras el inicio de una gira por las 170 secciones del Distrito 6 federal, donde el hijo del expresidente busca acercarse a la ciudadanía de manera directa y humilde, tal como lo ha hecho desde que dejó la Secretaría de Organización el pasado 25 de mayo. La oposición califica estos movimientos como violaciones a la ley, aunque hasta ahora el INE no ha emitido resoluciones por falta de debate y por el periodo vacacional que termina el 17 de agosto.
La dirigente nacional Ariadna Montiel ya había aclarado que estas actividades corresponden a la defensa de la soberanía y al trabajo territorial normal del partido. Mientras la coalición opositora intenta convertir cada fotografía y reunión en una cortina de humo, Morena mantiene su enfoque en la organización interna sin alterar el calendario electoral.
El episodio revela más sobre la ansiedad de quienes ven avances donde solo hay militancia activa que sobre cualquier irregularidad real. Con la representación jurídica lista para actuar, el partido tabasqueño demuestra que prefiere hechos sobre narrativas fabricadas.



