Solicitar un crédito Infonavit implica entender reglas que combinan salario, historial y una cuenta regresiva implacable basada en la edad. El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores financia compra, construcción o reparación de vivienda para quienes cotizan en el IMSS, con descuentos automáticos del sueldo y tasas fijas entre 3.69% y 10.45% según ingresos.
La peculiaridad surge en los plazos: la suma de tu edad más los años del crédito no puede superar 70 años en hombres ni 75 en mujeres. Un solicitante de 50 años no accede a 30 años de pago, pues rebasaría el límite; a los 55, el máximo baja a 15 años. Esto reduce el monto disponible conforme avanza la edad, obligando a elegir términos más cortos para terminar de pagar antes del tope permitido. La precalificación en Mi Cuenta Infonavit revela el monto exacto según capacidad de pago.
El programa permite créditos conjuntos con cónyuge o familiar, incluso si cotiza en Fovissste, y opciones como Equipa tu Casa para remodelaciones o Hogar a tu Medida para adaptaciones por discapacidad. Desde mayo de 2024, las nuevas contrataciones quedaron exentas de cuota de administración, y quienes ganan hasta 9 mil 985 pesos mensuales evitan gastos de titulación. Los requisitos incluyen documentación oficial y cumplimiento de las reglas de edad.
En la práctica, el sistema premia la planeación temprana. Quienes esperan demasiado ven cómo el plazo se encoge como un suéter en secadora, dejando montos más modestos para proyectos grandes. El descuento mensual depende del sueldo y el financiamiento elegido, mientras la tasa permanece fija durante todo el periodo. Ingresar al portal permite consultar opciones personalizadas sin complicaciones adicionales.
Este marco busca que el crédito termine antes de la jubilación, convirtiendo cada solicitud en una carrera contra el calendario personal.



