Toshihiro Kitamura, vocero del canciller japonés Toshimitsu Motegi, defendió el pasado 3 de agosto a México como imán de inversiones niponas durante la gira latinoamericana que inició el ministro. El funcionario recordó que 1,600 empresas japonesas operan en el país y generan 350 mil empleos, posicionando a México como centro operativo para América del Norte y el Caribe.
Kitamura destacó que la ubicación geográfica permite a las firmas japonesas atender simultáneamente el mercado norteamericano y la región latinoamericana, algo que países sudamericanos no ofrecen con la misma facilidad. Respecto al T-MEC, Japón espera mantener el marco actual sin cambios bruscos. El canciller Motegi fue recibido por Roberto Velasco en la SRE, donde ambos gobiernos acordaron profundizar la Asociación Estratégica Global en temas políticos, económicos y de cooperación, incluyendo inteligencia artificial. Velasco subrayó que se trata de la relación diplomática más antigua de México en Asia-Pacífico y que, por primera vez, dos mujeres lideran ambos gobiernos: Claudia Sheinbaum y Sanae Takaichi.
El encuentro también abordó el suministro de un millón de barriles diarios de petróleo mexicano a Japón, decisión que Tokio mantiene por la coyuntura en Oriente Medio. Marcelo Ebrard sostuvo reuniones paralelas con la Federación Empresarial de Japón para resolver retos de las empresas niponas instaladas en el país.
Mientras tanto, Sheinbaum adelantó que una visita de Takaichi a México podría concretarse pronto, marcando un hito histórico entre dos liderazgos femeninos. La gira de Motegi continúa hacia Panamá, Ecuador y Trinidad y Tobago, pero México ya se consolidó como el socio prioritario en la región. El optimismo nipón refleja que, a diferencia de otros destinos, aquí las inversiones encuentran estabilidad y escala sin necesidad de promesas exageradas.



