Rusia endureció su postura frente a los planes de algunos países europeos de enviar tropas a Ucrania y advirtió que cualquier contingente militar extranjero desplegado en territorio ucraniano será considerado un objetivo militar legítimo. La declaración fue realizada por la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, quien calificó esa posibilidad como una intervención directa que elevaría el riesgo de una confrontación de mayor escala.
La advertencia surge después de que Francia, Reino Unido y otros integrantes de la denominada «coalición de voluntarios» reafirmaran su disposición a participar en una futura fuerza multinacional para respaldar a Ucrania una vez que exista un acuerdo de paz. Moscú sostiene que ese despliegue representa una amenaza para su seguridad nacional y rechaza por completo la presencia de soldados extranjeros en el país vecino.
Según la diplomacia rusa, la llegada de efectivos militares occidentales equivaldría a una escalada del conflicto y convertiría a esos contingentes en blancos legítimos para las Fuerzas Armadas de Rusia. El Kremlin insiste en que cualquier iniciativa de este tipo solo incrementaría las tensiones y complicaría aún más las posibilidades de una solución negociada.
Las declaraciones reflejan el creciente enfrentamiento entre Moscú y los aliados occidentales de Kiev. Mientras varios gobiernos europeos mantienen su respaldo político y militar a Ucrania, Rusia reitera que responderá con firmeza a cualquier presencia militar extranjera en el terreno, en un momento en que el conflicto continúa sin señales claras de una desescalada.



