El Comando Central de las Fuerzas Armadas de Irán anunció el cierre del estrecho de Ormuz como primera respuesta al incumplimiento del memorando de entendimiento firmado con Estados Unidos. Según Teherán, la decisión se debe a las continuas violaciones del alto el fuego por parte de Israel en el sur de Líbano, donde las tropas israelíes no se han retirado y mantienen operaciones que han causado numerosas víctimas y desplazamientos masivos.
Las autoridades iraníes denunciaron que Israel no ha cumplido con el acuerdo de cese de hostilidades y han advertido que, si persisten las agresiones, se adoptarán medidas adicionales más contundentes.
Una delegación iraní viajará a Suiza para exigir el respeto del acuerdo, mientras el cierre del estrecho —ruta clave para el transporte mundial de petróleo— busca ejercer presión internacional sobre Washington y Tel Aviv.
Por su parte, el vicepresidente estadounidense J.D. Vance afirmó que la prioridad de la administración Trump es reabrir la vía marítima y que las negociaciones continúan, aunque reconoció que el proceso sigue siendo incierto.
El presidente Trump ha criticado públicamente algunos excesos israelíes en Líbano, pero ha reafirmado el derecho de Israel a la autodefensa, manteniendo una situación frágil en la reciente distensión entre EE.UU. e Irán.




