El ambicioso programa de reclutamiento impulsado por Alemania para ampliar el tamaño de sus fuerzas armadas está muy lejos de cumplir las expectativas. De acuerdo con datos del Ministerio de Defensa citados por medios alemanes, apenas 530 jóvenes se ofrecieron como voluntarios para ingresar a la Bundeswehr, pese a que casi 300 mil ciudadanos fueron convocados a participar en el nuevo registro militar.
El plan, promovido por el ministro de Defensa, Boris Pistorius, busca aumentar el número de efectivos desde los actuales 184 mil hasta 460 mil militares para el año 2035, incluyendo 260 mil soldados activos y 200 mil reservistas. Sin embargo, los primeros resultados muestran un escaso entusiasmo entre la población por incorporarse al servicio militar, incluso en un contexto de creciente rearme europeo.
Según los datos oficiales, más del 96 % de los hombres convocados respondió el cuestionario obligatorio, aunque solo una fracción mínima manifestó su intención de alistarse de inmediato. En el caso de las mujeres, cuya participación era voluntaria, apenas el 4 % respondió la encuesta. Ante este panorama, legisladores alemanes ya advirtieron que, si el programa no mejora durante el próximo año, el gobierno podría restablecer el servicio militar obligatorio a partir de 2027.
El debate se desarrolla mientras Berlín incrementa su gasto en defensa tras el inicio de la guerra en Ucrania y refuerza sus capacidades militares ante lo que considera una amenaza proveniente de Rusia. Moscú rechaza esas acusaciones y sostiene que Occidente utiliza el temor a un supuesto ataque ruso para justificar el rearme de Europa. En ese contexto, el presidente Vladímir Putin acusó recientemente a los países occidentales de prepararse abiertamente para una confrontación militar con Rusia mientras responsabilizan al Kremlin de la creciente tensión internacional.




