La Guardia Revolucionaria Islámica afirmó este viernes que repelió un ataque lanzado por fuerzas estadounidenses contra la ciudad costera de Sirik, en el sur de Irán. Según el comunicado oficial, las unidades navales y aéreas iraníes lograron frustrar la ofensiva y obligaron a las fuerzas atacantes a retirarse, asegurando que actuaron para defender la soberanía nacional y las aguas territoriales del país.
Tras el incidente, la Guardia Revolucionaria lanzó una dura advertencia a Washington al asegurar que la agresión «no quedará impune» y que la respuesta iraní será «rápida y contundente», en el momento y lugar que considere oportuno. El mando militar también instó a Estados Unidos a evitar «cualquier nueva locura», al tiempo que aseguró que cualquier represalia acabará con las aspiraciones de los agresores en la región.
Horas antes, residentes reportaron explosiones en la zona costera de Taheriyeh, cerca de Sirik y frente al estrecho de Ormuz. De acuerdo con fuentes militares iraníes, las detonaciones habrían sido provocadas por el impacto de proyectiles durante el intercambio de acciones militares. Paralelamente, el Comando Central de Estados Unidos confirmó haber atacado instalaciones iraníes como respuesta al presunto ataque con drones contra el buque mercante M/V Ever Lovely, con bandera de Singapur, ocurrido un día antes en el estrecho de Ormuz.
El nuevo intercambio de ataques incrementa el riesgo de una escalada militar en una de las regiones más estratégicas para el comercio energético mundial. Mientras Washington sostiene que actúa para proteger la libertad de navegación y responder a las acciones iraníes, Teherán insiste en que defenderá su territorio y responderá a cualquier nueva ofensiva, elevando la tensión en el golfo Pérsico.




