La histórica salida a bolsa de SpaceX terminó convirtiéndose en un duro revés para la firma surcoreana Mirae Asset Securities, que quedó sin recibir una sola acción de la oferta pública inicial debido a un error de comunicación durante el proceso de asignación. El incidente ya es investigado por las autoridades financieras de Corea del Sur.
De acuerdo con personas familiarizadas con la operación, Mirae interpretó incorrectamente una solicitud preliminar de interés enviada por los bancos coordinadores como si se tratara de una orden de compra definitiva. Como consecuencia, más de 1,100 millones de dólares en demanda de inversionistas surcoreanos nunca fueron incorporados al libro oficial de órdenes de la oferta pública de SpaceX.
El error convirtió a Mirae en la única de las 23 instituciones colocadoras que no recibió asignación de acciones durante la mayor salida a bolsa de la historia. La empresa ofreció disculpas a sus clientes y analiza mecanismos de compensación, mientras el regulador financiero surcoreano revisa si informó adecuadamente los riesgos asociados al proceso.
El episodio evidencia cómo un aparente malentendido administrativo puede tener consecuencias multimillonarias en operaciones de gran escala. Mientras las acciones de SpaceX debutaron con una fuerte demanda y una valoración récord, Mirae perdió una oportunidad estratégica para fortalecer su presencia internacional y satisfacer el interés de miles de inversionistas coreanos.




