La recaudación tributaria en México resintió la desaceleración económica y quedó por debajo de lo programado durante mayo. De enero a mayo de 2026, los ingresos por impuestos sumaron 2 billones 477 mil 738 millones de pesos, una caída real anual de 1.4 % frente al mismo periodo de 2025.
El principal golpe vino del Impuesto Sobre la Renta, que recaudó 1 billón 345 mil 229 millones de pesos, es decir, 72 mil 433 millones menos de lo previsto. Hacienda explicó que la baja se debió a menores pagos asociados con declaraciones anuales de personas físicas y morales, aunque el empleo formal y los salarios ayudaron a contener parcialmente la caída.
En contraste, el IVA superó la meta al sumar 703 mil 351 millones de pesos, mientras que el IEPS alcanzó 298 mil 799 millones. Sin embargo, la recaudación por combustibles cayó 27.6 % en mayo debido a los estímulos aplicados por el Gobierno para evitar aumentos fuertes en las gasolinas.
Especialistas advierten que, si los ingresos siguen por debajo de lo planeado y el gasto público se mantiene, el déficit fiscal podría ampliarse. Esto aumentaría la presión sobre la deuda pública y podría elevar el riesgo de nuevos recortes a la calificación crediticia de México.




