El Banco de México reportó un superávit de 8,927 millones de dólares en la cuenta corriente durante el segundo trimestre, equivalente al 1.7 por ciento del PIB. Esto revirtió el déficit de 18,231 millones registrado entre enero y marzo, que había sido revisado al alza desde los 15,878 millones iniciales. El resultado también contrastó con el déficit de 4,460 millones del mismo periodo del año anterior.
El saldo positivo se explicó principalmente por el superávit de 19,643 millones en mercancías no petroleras y por un menor déficit en el ingreso primario de 13,251 millones. Estos avances fueron compensados en parte por déficits mayores en servicios, de 4,464 millones, y en mercancías petroleras, de 8,849 millones. El economista Alberto Ramos, de Goldman Sachs, calificó la mejora como significativa frente al rojo de 4,500 millones de hace un año.
La cuenta de capital cerró con un déficit de apenas 3 millones de dólares, mientras que la cuenta financiera registró una salida neta de recursos por 10,876 millones. Dentro de esta última, la inversión de cartera aportó un financiamiento neto de 1,624 millones, que se suma a los 6,627 millones del trimestre previo. México siguió recibiendo recursos tanto por inversión directa como de cartera, algo que contrasta con las salidas observadas en los últimos seis años.
La inversión extranjera directa alcanzó 10,464 millones de dólares, pero el 65.7 por ciento correspondió a reinversiones de utilidades y el 28.1 por ciento a cuentas entre compañías. Apenas el 6.25 por ciento, es decir 654 millones, se destinó a nuevos proyectos. Ramos consideró esta última cifra decepcionante, ya que refleja escasa llegada de capital fresco.
El contraste entre el superávit comercial y la escasa inversión nueva deja la sensación de que el dinero ya estaba dentro del país y solo se movió de cuenta. Mientras tanto, México prestó recursos al resto del mundo por más de 10,000 millones de dólares en plena tormenta energética global. El barco de la economía mexicana flota, pero parece que lo hace con el motor prestado y el tanque medio vacío.





