La industria gasolinera en México atraviesa una etapa de transformación marcada por mayores regulaciones, presión sobre los márgenes de ganancia y nuevas exigencias operativas, advirtió la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo). Empresarios del sector señalaron que las condiciones actuales obligan a replantear el funcionamiento tradicional de las estaciones de servicio.
Durante la convención nacional de Onexpo en Mérida, Yucatán, el presidente del organismo, Enrique Félix Robelo, afirmó que el entorno actual combina retos regulatorios, exigencias ambientales, avances tecnológicos y problemas de seguridad relacionados con el mercado ilícito de combustibles. Según explicó, estos factores han elevado los costos de operación y reducido la rentabilidad de muchas estaciones de servicio.
Los empresarios también expresaron preocupación por los acuerdos impulsados por el gobierno federal para limitar el precio del diésel y las gasolinas. Aunque reconocieron la intención de contener la inflación, señalaron que en diversas regiones del país los costos logísticos dificultan mantener precios máximos sin afectar la viabilidad financiera de los negocios. La Profeco informó recientemente que solo una parte de las estaciones cumple con el tope acordado para el diésel.
Onexpo advirtió que el exceso de regulación y la falta de certidumbre jurídica podrían frenar inversiones en nueva infraestructura energética. Además, pidió combatir con mayor fuerza el mercado ilegal de combustibles, al considerar que representa una competencia desleal para las empresas que cumplen con las normas fiscales y ambientales. Analistas coinciden en que el sector enfrenta uno de los mayores procesos de ajuste de los últimos años.


