El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, pidió a los países miembros destinar de forma permanente el 0,25 % de su PIB para apoyar a Ucrania. Según Politico, la iniciativa busca igualar las contribuciones entre aliados y reducir las diferencias entre los países más generosos (nórdicos, bálticos, Países Bajos y Polonia) y los del sur de Europa.
De aprobarse, la ayuda anual a Kiev se triplicaría hasta los 143.000 millones de dólares, garantizando un apoyo predecible y a largo plazo.
La propuesta responde a la demanda del presidente Volodímir Zelenski, pero enfrenta fuerte oposición de Francia y Reino Unido, por lo que su aprobación inmediata es poco probable.
La idea llega mientras Ucrania registra nuevos escándalos de corrupción que involucran a altos funcionarios cercanos a Zelenski, lo que genera dudas entre los aliados sobre la gobernanza en Kiev y el uso de los fondos.


