Estados Unidos prepara el levantamiento de la prohibición que mantiene sobre las importaciones de ganado mexicano desde hace más de un año, una medida que podría concretarse en las próximas semanas, de acuerdo con información publicada por The Wall Street Journal. La reapertura comenzaría por el puerto fronterizo de Douglas, Arizona, y posteriormente se extendería a otros cruces en Nuevo México.
La restricción fue impuesta para contener la propagación del gusano barrenador del ganado, una plaga que representa un riesgo para la sanidad animal. Desde entonces, autoridades de ambos países reforzaron las acciones de vigilancia, inspección y control, además de ampliar los programas de liberación de moscas estériles para frenar la reproducción del insecto.
La reanudación del comercio busca aliviar la escasez de ganado en Estados Unidos, donde la reducción del hato ha impulsado los precios de la carne de res. México exporta habitualmente alrededor de un millón de becerros al mercado estadounidense cada año, por lo que el cierre de la frontera afectó tanto a productores mexicanos como a la cadena de suministro del país vecino.
Aunque la decisión representa un avance para el sector pecuario, el proceso será gradual y estará sujeto al cumplimiento de estrictos protocolos sanitarios. Las autoridades estadounidenses mantendrán un monitoreo permanente para evitar nuevos brotes del gusano barrenador, mientras ambos gobiernos continuarán coordinando acciones para preservar el comercio ganadero y la seguridad zoosanitaria en la región.


