Coca-Cola FEMSA comenzó a aplicar un incremento en los precios de diversas bebidas en México como respuesta al aumento en los costos de producción y al impacto del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). El ajuste, vigente desde el 4 de agosto, contempla alzas de entre uno y cinco pesos, dependiendo de la presentación y el producto, medida que ya comenzó a reflejarse en tiendas de abarrotes y comercios minoristas del país.
La empresa explicó que la decisión responde al encarecimiento de insumos como azúcar, resinas plásticas, aluminio, transporte y energía, además del incremento en la carga fiscal aplicada a las bebidas saborizadas. Coca-Cola FEMSA señaló que el ajuste forma parte de una estrategia para absorber parte de estos costos y mantener la operación de su cadena de suministro, aunque reconoció que una parte del aumento será trasladada al consumidor final.
Representantes del comercio minorista advirtieron que el incremento podría modificar los hábitos de compra de los consumidores, quienes ya enfrentan mayores precios en distintos productos de la canasta básica. De acuerdo con la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), los refrescos fueron de los primeros artículos en registrar aumentos tras la actualización del IEPS, lo que podría impulsar nuevos ajustes en otros bienes de consumo masivo.
Analistas consideran que el comportamiento de los precios dependerá de la evolución de la inflación y de los costos de producción durante los próximos meses. Mientras tanto, Coca-Cola FEMSA reiteró que continuará ofreciendo diferentes presentaciones y formatos para atender las necesidades de los consumidores, en un entorno donde la presión sobre los costos sigue representando uno de los principales desafíos para la industria de bebidas.



