MOSCÚ — Las autoridades rusas decretaron la transferencia de la gestión de filiales e instalaciones pertenecientes a corporaciones de Suiza y Francia a administraciones locales, en respuesta a las restricciones financieras impuestas por los países occidentales.
El decreto presidencial firmado en Moscú abarca las operaciones de firmas del sector de alimentación y grandes cadenas minoristas que aún mantenían activos en territorio ruso.
Aspectos centrales de la medida
- Estructuras afectadas: La disposición incluye operaciones residuales y activos corporativos de firmas de origen francés y suizo para integrarlos a un marco de administración temporal.
- Respuesta a las sanciones: El Ejecutivo ruso fundamentó la decisión como un mecanismo de reciprocidad económica ante el congelamiento de fondos e inversiones rusas en Europa.
- Continuidad operativa: Las autoridades locales sostienen que la medida busca preservar los puestos de trabajo y garantizar el suministro interno de productos de consumo.


