El financiamiento a las pequeñas y medianas empresas en México muestra señales de desaceleración, pese a que bancos y sociedades financieras de objeto múltiple (Sofomes) aseguran contar con recursos suficientes. La cautela empresarial ante nuevos proyectos, la informalidad y las deficiencias en la administración financiera dificultan una mayor colocación de préstamos.
Jorge Avante, director general de la Asociación de Sociedades Financieras de Objeto Múltiple en México, explicó que el crédito otorgado por sus afiliadas mantiene niveles similares a los del año pasado. Aproximadamente 60 por ciento de su cartera corresponde a pymes, por lo que la menor disposición a invertir afecta directamente su actividad.
Desde Santander México, Marcos Abal señaló que numerosos negocios enfrentan obstáculos para obtener financiamiento porque carecen de balances ordenados, historial crediticio o una separación clara entre sus recursos personales y empresariales. Aunque existen fondos disponibles, las instituciones necesitan comprobar la viabilidad de los proyectos y la capacidad de pago de los solicitantes.
La Asociación de Bancos de México reportó que la cartera destinada a micro, pequeñas y medianas empresas alcanzó 551 mil millones de pesos en junio, un crecimiento anual de 7.4 por ciento. La proporción de negocios con acceso al crédito llegó a 28 por ciento, mientras el sector mantiene la meta de alcanzar 30 por ciento en 2030.


