Los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos a mercancías mexicanas podrían contravenir disposiciones del T-MEC, pero su impacto directo sobre la economía nacional sería limitado, estimó BBVA. La medida contempla un gravamen adicional de 10 por ciento para productos procedentes de México, bajo el argumento de combatir bienes elaborados mediante trabajo forzoso.
El análisis señala que la mayoría de las exportaciones mexicanas que cumplen con las reglas del tratado comercial conservarán su exención. Esta condición coloca al país en una posición más favorable frente a otras economías, cuyos productos enfrentarán tarifas de entre 10 y 12.5 por ciento sobre una proporción mayor de sus ventas externas.
Para BBVA, el trato diferenciado confirma que el T-MEC continúa siendo el principal mecanismo de protección para el acceso preferencial de México al mercado estadounidense. También aumenta los incentivos para elevar el contenido regional de las mercancías y documentar adecuadamente el cumplimiento de las reglas de origen establecidas en el acuerdo.
No obstante, la institución advirtió que el uso recurrente de aranceles incrementa la incertidumbre y reduce la previsibilidad del comercio internacional. Aunque México enfrentaría consecuencias moderadas, estas medidas podrían generar ineficiencias económicas y elevar precios para los consumidores estadounidenses, quienes terminarían absorbiendo parte del costo adicional.


