Julián Quiñones Jugará con México Hasta que se Seque el Petróleo

Must read

Mientras el resto de los mortales apenas se recuperaba de la resaca del Mundial 2026, el representante de Julián Quiñones, un tal Fabio Marín, ya andaba desempolvando el calendario para el 2030. Al parecer, el atacante de 29 años planea seguir sudando la camiseta verde con más determinación que un vendedor de enciclopedias a domicilio.

Según reveló Marín en una charla para Claro Sports, su cliente es un tipo de pocas palabras, casi un monje tibetano con la potencia de un misil. Antes de su exitoso paso mundialista, le susurró a su agente la profecía: “Cucho, si me llaman, yo la rompo”. Y vaya que la rompió, transformando el escepticismo de algunos en un aplauso generalizado. Su decisión por México fue tan sólida que cualquier otra oferta de selección era vista como un molesto correo de spam. La gente que dudaba, después de verlo anotar en el torneo, probablemente ahora tiene un altar con su foto en la sala. Su contundente actuación le valió una nominación al prestigioso Balón de Oro 2026, el equivalente a que tu vecino que toca la batería a las tres de la mañana gane un Grammy.

Ahora, militando en el Al-Qadsiah de Arabia Saudita, acaba de firmar una extensión de contrato por cuatro años, asegurando su futuro y probablemente el de sus próximos cinco tataranietos. Esta movida garantiza que llegará al siguiente ciclo mundialista con la misma serenidad financiera de un jeque.

Así que no hay drama ni novelas. Quiñones seguirá corriendo en el desierto, preparándose para el siguiente reto con la misma lealtad de un perro de rancho. La apuesta, según su agente, es total para 2030. A este paso, lo veremos jugar hasta el Mundial intergaláctico de 2038.

More articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisement -spot_img

Latest article