Finlandia estrena su valla anti-vecinos, pero se olvidó de terminar los otros mil kilómetros

Must read

¡Atención, mundo! En una jugada maestra de seguridad que deja a la lógica llorando en un rincón, Finlandia ha inaugurado con bombos y platillos su nueva valla en la frontera con Rusia. Doscientos kilómetros de acero y concreto para protegerse de su amigable vecino. El único detallito es que la frontera mide más de mil trescientos kilómetros. Es como ponerle un candado de titanio a la guantera del coche y dejar las puertas abiertas con las llaves puestas. ¡Seguridad ante todo!

Durante la ceremonia, que seguramente fue más emocionante que ver secar pintura, la ministra del Interior, Mari Rantanen, declaró con cara de póker que la valla es «esencial» ante un contexto «impredecible». Traducido del lenguaje político al humano: «Nuestro vecino está más loco que una cabra con megáfono y ya no sabemos qué esperar». Acto seguido, con la sutileza de un elefante en una cristalería, sugirió que necesitarán más vallas y, de paso, que la Unión Europea debería abrir la cartera para pagar la fiesta. Básicamente, le pasó la gorra a todo el continente para terminar el muro que empezaron.

El proyecto, que costó la módica suma de 380 millones de euros, podría haber financiado la producción de saunas para cada habitante del planeta o, quizás, una valla completa. Esta barrera de cuatro metros y medio de altura, con vigilancia técnica de punta, tardó dos años en construirse. Tiempo suficiente para que cualquier persona con un mapa y un poco de iniciativa encontrara una de las miles de rutas alternativas donde no hay ni un triste espantapájaros vigilando.

Todo este circo se debe a que las relaciones entre ambos países están más frías que un abrazo de suegra. Helsinki acusa a Moscú de usar a los migrantes como si fueran peones en un tablero de ajedrez para desestabilizar el país. Así que, mientras los políticos se felicitan por su valla de participación, el resto del mundo se pregunta qué harán con los 1,140 kilómetros restantes. ¿Quizás una línea de tiza en el suelo? ¿O un letrero gigante que diga «Por favor, no pasar, lo decimos en serio, ¿eh?»?

More articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisement -spot_img

Latest article