La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, supervisó la construcción de un muro perimetral de mil doscientos sesenta y siete metros de longitud y tres metros de altura en el Parque Lineal del Gran Canal de la alcaldía Venustiano Carranza. Esta barrera regulará hasta ochenta millones de litros de agua, equivalentes a treinta y dos albercas olímpicas, para evitar desbordamientos que inundaron colonias cercanas el año pasado. Forma parte de ocho obras hidráulicas con una inversión de ciento cincuenta millones de pesos que beneficiará a cincuenta mil familias al controlar el exceso que satura el cajón durante lluvias intensas.
La planta de bombeo 5A elevó su capacidad de dos mil a diez mil litros por segundo tras instalar generadores y transformadores que garantizan operación continua. Paralelamente se desazolvan cien kilómetros de drenaje primario y secundario, retirando lodos y basura que reducían el flujo, mientras que en la red local se extrajeron ochenta y dos metros cúbicos de sedimentos en cincuenta kilómetros. Estos trabajos bajaron los casos de afectaciones de mil en dos mil veinticinco a doscientos setenta este año y reemplazan costaleras provisionales por una solución definitiva que concluye en septiembre de dos mil veintiséis.
El gobierno capitalino destina diecinueve mil millones de pesos a gestión integral del agua, un cuarenta y cinco por ciento más que antes, para trescientas dieciocho obras de drenaje y cerca de seiscientas acciones hidráulicas totales. El nuevo modelo prioriza el aprovechamiento de agua de lluvia y reduce extracción del subsuelo, convirtiendo el canal en un sistema ordenado que recibe el diluvio como un barman midiendo tragos exactos en vez de permitir desastres improvisados.





