Canelo Álvarez confesó en Box Azteca que Christian Mbilli pega fuerte y lanza golpes sin parar, algo que al tapatío le parece hasta divertido. El mexicano, que enfrentará al francés el 31 de octubre en Riad por el título mundial de las 168 libras del CMB, aseguró que se siente en forma y que, si la pelea fuera en tres semanas, ya estaría listo para saltar al cuadrilátero sin problema.
Después de perder todos sus cinturones ante Terence Crawford el año pasado y operarse el codo, Canelo postergó su regreso. Ahora intentará reivindicar su trayectoria en la recta final de su carrera, volviendo a pelear como retador tras cuatro años sin disputar un título mundial. Mbilli llega invicto con 29 victorias, 24 por nocaut y un empate, el más reciente contra Lester Martínez en un combate de diez asaltos que terminó en tablas por el título interino del CMB. El contraste de estilos promete: el mexicano aporta experiencia en grandes peleas y poder al cuerpo, mientras que Mbilli, de 31 años, busca imponer volumen de golpes desde el primer asalto.
Canelo conserva la capacidad de castigar y leer al rival, aunque enfrenta dudas sobre su ritmo tras la inactividad prolongada. Mbilli, por su parte, representa una oportunidad para que el mexicano mida cuánto ha cambiado su condición física. El resultado podría abrir camino a una eventual pelea contra Martínez. Álvarez ha señalado que su carrera se acerca al final y que se retirará cuando sienta que su cuerpo ya no responde al cien por ciento, con los 37 años como edad tentativa para colgar los guantes. De momento, mantiene abierta la posibilidad de seguir algunos años más siempre que pueda competir al máximo nivel.
El combate en Riad representa el regreso de un campeón que busca recuperar terreno sin prisa pero con la misma determinación de siempre.





